El primer día que te vi te me hiciste guapo, el segundo también, el tercero también, y el cuarto dije "ya me jodí, me gusta", desde ese entonces no has dejado de gustarme, me enamoré de ti, aunque me cayeras tan mal al principio y yo a ti, qué gracioso, cualquiera que me escuchara hablar de ti pudo pensar que te odiaba, pero en realidad solo me caías mal, igual eso no te quitaba lo guapo.
Pasó el tiempo, nos encontrabamos en la calle, ni miradas intercambiábamos, le hablabas a mis amigos, a mí no, ni yo a ti, pues no me interesaba saludarte, solo verte, cuando te ibas cambiaba por completo y sacaba a la Abejöta estúpidamente enamorada de ti.
¡Supe que te vería todos los días! ¿crees que me gustó la idea? ¡no, para nada! pero ¿qué iba a hacer? llegué el primer día, tarde, no quería entrar ni saludarte, no quería verte a los ojos, pero entré y te tuve que saludar.
Fueron pasando los días y te fui conociendo más, esa parte que no me gustaba de ti, desapareció, ¿cambiaste? ¿siempre fuiste así?, no sé, pero me gusta como eres, eres demasiado inteligente, me gusta todo de ti, tu cabello, tu color, tu panza, tu voz cuando hablas y cuando cantas, tu nariz, tus lentes...
Ahora sé que no te caigo mal, yo diría que te caigo bien, y me gustaría conocerte más, pero me pones muy nerviosa y no puedo ser yo cuando estoy contigo, eres uno más de mis amores imposibles u.u
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